EL FRUTO DEL ESPIRITU
(Una reflexión espiritual, Bernardo-Arica) Agosto 2006
Estos son nueve virtudes que produce el Espíritu en nosotros:
AMOR. Es el sentido de interés por otros, sin esperar nada a cambio.
GOZO. Es esa alegría que está por encima de los problemas y las dificultades propias de la vida humana.
PAZ: Es la espera, confiada y tranquila, en las promesas del Señor. Calma, quietud y orden en el alma justificada.
PACIENCIA: Es la capacidadde aguantar, se soportar los inconvenientes y obstáculos, y seguir adelante a pesar de ellos.
BENIGNIDAD: Es la afabilidad, el deseo y esfuerzo por llevarse bien con el prójimo.
BONDAD: Es la búsqueda de la oportunidad de compartir beneficios con otros.
FE: Fidelidad o lealtad. Cumplimiento de lo prometido.
MANSEDUMBRE: Apacibilidad, indulgencia hacia el débil y errante. Sufrir las injusticias sin rencor.
TEMPLANZA: Es el dominio o control de uno mismo. Todas estas virtudes son los componentes de un carácter cristiano centrado en Cristo. Describen a Cristo y nos hacen semejantes a él. Necesitamos someternos al señorío de Cristo y negar todo nuestro egoísmo personal para que Cristo sea formado en nosotros.
EL FRUTO UNICO.
En la Biblia se llama “fruto del Espíritu”, a las cualidades Cristo céntricas vistas en cristianos espirituales. El apóstol Pablo explica, “cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, el producirá esta clase de fruto en nosotros: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, benignidad, fe, mansedumbre y templanza” (Galatas 5: 22-23)
Técnicamente, este pasaje en el idioma original griego significa que hay un solo fruto del Espíritu-amor. Este amor, sin embargo se manifiesta en nuestras actitudes y acciones como gozo, paz, paciencia, amabilidad, benignidad, fe, mansedumbre y templanza.
Literalmente, el versículo se traduciría: “Cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, produce esta clase de fruto en nosotros: amor, gozo-amor, paz-amor, paciencia-amor, amabilidad-amor, benignidad-amor, fe-amor, mansedumbre-amor y templanza-amor”.
“El fruto del Espíritu es amor” (Gal.5:22). Sólo si vivimos en amor, podemos cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas. El creyente debe ser inspirado por el amor, señoreado por el amor y controlado por el amor. Sin el fruto del Espíritu (amor), sólo somos un ruido religioso. Si no hay amor no puede haber ninguno de las otras virtudes cristianas.
“El fruto del Espíritu es amor”, y éste se manifiesta en gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza”.
“El gozo es la fuerza del amor”
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“La paz es la seguridad del amor”
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“La benignidad es la conducta del amor”
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“La fe es la confianza del amor”
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“La mansedumbre es la humildad del amor”
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“La templanza es la victoria del amor”
“Contra tales cosas, no hay ley”
Un cristiano controlado por el Espíritu no necesita la ley que lo provoque a vivir una vida recta. El secreto de una vida controlada por el Espíritu, se encuentra en la dedicación a Dios. Pon tu todo en el altar (Rom.12:1), y el Espíritu Santo llenará tu corazón con el amor de Dios”.
Como se señalo anteriormente, estas manifestaciones de amor son el resultado de ser lleno del Espíritu Santo por fe, y no la causa de ser lleno del Espíritu. Esto quiere decir que no podemos convertirnos en alguien lleno del Espíritu y vivir la vida cristiana solo tratando en una inadecuada fuerza humana, de ser una persona santa y recta.
Muchos no cristianos viven vidas buenas, morales y éticas. Pero sólo Cristo en ti-Su Espíritu Santo morando en ti-puede capacitarte para vivir sobrenaturalmente.
Me gusta el apóstol Pablo cuando se refiere a este tema: En Efesios 6:10 dice: “Quiero recordarles que su fuerza viene del gran poder del Señor que hay en ustedes” Jesucristo, con todo el poder de su resurrección, viven en todos los que somos hijos de Dios por la fe en Cristo (Romanos 8; Efesios 1:29-25; Colosenses 1:27 – 2:10). No tenemos ninguna fuerza en nosotros mismos, todo viene de El.
Cuando era joven en el colegio y mas tarde en los trabajos que ejecuté, solía ser muy autosuficiente, orgulloso de lo que podía ejercer por mí mismo. Yo creía que un hombre podía hacer cualquier cosa que deseara, por su propio esfuerzo, si estaba dispuesto a pagar el precio de duro trabajo y esfuerzo. Y así experimenté un cierto nivel de éxito.
Luego, cuando recibí a Cristo la Biblia me introdujo a toda una nueva filosofía de la vida, una vida de confianza en Dios y en sus promesas. Esa nueva vida de fe en Dios tomó el lugar de mi antigua vida de auto-suficiencia. Me tomó un buen rato ver la falacia y lo inadecuando de tratar de servir a Dios en mi propia fuerza y habilidad.
Ahora me doy cuenta de cuán totalmente incapaz soy de vivir la vida cristiana que débil soy en mi propia fuerza, y por el contrario, que fuerte soy en Cristo. No descansamos en los dones y talentos que Dios nos ha dado. Se los devolvemos para Su servicio.
Retorno a Pablo cuando dice:”Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)” Dios no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder amor y de dominio propio” (2 Tim. 1:7).
En Juan 15:6, el Señor subraya la importancia de sacar nuestra fuerza de El: Procuren vivir en mí y que yo viva en ustedes. Una rama no puede producir FRUTO cuando está separada de la vid, ni ustedes son las ramas. Cualquiera que viva en mi y yo en él producirá una gran cantidad de frutos, pero separas de mi nadie puede hacer nada” (Jn. 15:4-5).
En nuestra propia fuerza, somos inútiles y sin poder. Somos como ramas cortadas de la vid, si tratamos de vivir nuestras vidas en nuestra propia fuerza y habilidad, pero Dios nos da la habilidadcon poder dado y extendido, por El. Si permanecemos en Cristo y El permanece en nosotros, es poder que da vida, que se expresa a través de nosotros y nos capacita para vivir por El y testificar de El.
De acuerdo con el Señor Jesús, la única forma en que podemos mostrar que verdaderamente le estamos siguiendo, es produciendo fruto, el que incluye introducir a otros al Salvador, así como vivir vidas santas. Y la única forma como podremos producir fruto, es a través del poder del Espíritu Santo que mora en nosotros.
Cuando pregunto ¿qué es amor?, la respuesta no es clara. El mejor ejemplo para expresar en palabras ¿qué es amor?, tenemos que señalar que Dios nos dio el ejemplo de DAR A SU HIJO….; Cristo, cumpliendo el deseo del Padre cuando estuvo en la tierra y por AMOR a la humanidad DIO SU VIDA y entonces, nosotros tenemos que entender que amor es nada mas QUE DAR . Debemos dar, entregar todo por Cristo. En estos mismos instantes, demos un tiempo en oración al único Dios que con su ejemplo entregó a Su Hijo Jesucristo para que pudiéramos entender lo que es amor y producir fruto.
“Padre Nuestro, yo quisiera dar mucho por ti pero nolo puedo hacer ni compararme por todo lo que has dado por nosotros, Tu Hijo, sólo me pides que sea un instrumento en tus manos y pueda servir a otros con amor y entrega total. Ayúdame en todo Señor.” Amen.
(con mucho cariño, su hermano en Cristo, Bernardo 4ª.Iglesia Bautista “Filadelfia”).2006.
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